sábado, 21 de junio de 2014

Demasiado deseo acaba mal...

En estos momentos no me siento nada orgullosa de mi misma. Por tomar decisiones incorrectas que me han llevado a una situación horrible, horrorosa. No se en que momento pude pensar que mentir a mis padres seria algo bueno.

No me siento orgullosa de haberles mentido, no me siento orgullosa de haber hecho lo que he hecho y lo peor de todo no me siento orgullosa de haberlos decepcionado. Bueno esto ultimo todavía tengo que averiguarlo, pero entrar en casa y que te digan que no quieren hablar nunca es una buena señal.

Cuando mi novio me dijo de ir a ver una pelicula a su casa no dude en decirle que si. El martes se va de aqui y queria pasar tiempo con el porque lo echare de menos, no sabéis cuanto. Pero eso no quería decir que tuviera que hacer todo esto.

 Primero mentir a mis padres contándoles que habría alguien en casa cuando fueramos cuando la verdad es que no había nadie, ir aplazando la hora de llegada y peor aun no cumplirla por haberme dejado llevar. Dos adolescentes en un piso sin adultos os podeis imaginar que la película quedó en una vaga idea.

No estoy diciendo que nos lo montaramos, ni mucho menos. A pesar de mis ganas no ha sido el momento. Por eso me fastidia que haya alargado el tiempo sin razón aparente. Pero lo que mas me entristece es que mis padres lo han dado todo por mi y yo no soy capaz de contarles la verdad o de obedecerles.

 Es la cosa de la que mas me arrepiento. Lo siento, mil veces lo siento. Le echaria la culpa al amor porque el amor te hace hacer locuras pero esta vez la culpa es mia, solo mia, por dejarme llevar por un deseo que no ha llegado y por tomar decisiones incorrectas. Pero lo que mas miedo me da es que ya les he dado razones para que no vuelvan a confiar en mi.